Frenando a tiranos y populismos

El 2024, Bukele se irá. Sus “nuevas ideas” quedarán como un accidente histórico, pero el freno a una idea tan vieja como “El Estado soy yo” no caerá del cielo. Aprendiendo de Ecuador y México, las propuestas prodemocracia deben ser creíbles y motivantes. Los nuevos liderazgos deben ser sanos y honestos. La corrupción de hoy y de ayer deben ser del escrutinio ciudadano porque sólo así El Salvador tendrá futuro.