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Opinión

¿CONSENSO BIPARTIDISTA DESDE EEUU SOBRE EL SALVADOR?

Dr. Napoleón Campos, experto en Temas Internacionales

Publicado

en

Por Dr. Napoleón Campos, experto en Temas Internacionales.

*Escrita el 31 de octubre de 2020

La respuesta a nuestra interrogante que titula estas reflexiones es afirmativa. Pero no basta con contestar un sí. Las pulsantes semanas previas tanto en EEUU como en nuestro país demandan escribir estas líneas, pues marcan esperanzadoramente el futuro inmediato de El Salvador.

La carta enviada por 12 congresistas del Partido Demócrata al presidente Nayib Bukele -entre ellos Eliot Engel, quien preside la comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes; Nita Lowey y Patrick Leahy, del comité de Apropiaciones; y Albio Sires del subcomité de Asuntos para el Hemisferio Occidental- marcó una contrarreloj que no imaginábamos ese 10/09/2020.

Los políticos demócratas expresaron su preocupación por el deterioro constitucional e institucional perpetrado por Nayib Bukele desde el 09/02/2020 cuando se tomó militar y policialmente la Asamblea Legislativa. Igualmente, le reclamaron a Bukele por sus ataques directos contra la prensa, en particular contra la prensa independiente y de investigación.

Bukele se mofó de la carta. Buscó minimizar y descalificar su importancia. Bukele no imaginaba que recibiría una segunda carta dos semanas después, sólo que los remitentes fueron seis congresistas del Partido Republicano del presidente Donald Trump. Estos congresistas -entre ellos el más influyente latino republicano, Díaz-Balart de la Florida- le reprocharon a Bukele su “alejamiento lento pero seguro del Estado de Derecho y las normas de la democracia”.

Bukele no cambió el libreto y hasta ninguneó y ridiculizó a los políticos estadounidenses. Incluso, violando el Art. 4 del Convenio de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, improvisó para equivocarse una vez más en Política Exterior y juramentó a una embajadora ante EEUU, sin contar antes con el asentimiento del país receptor de su juramentada quien, de paso, ni por cerca cumple con los criterios de formación académica y profesional propias para un puesto de tal importancia.

Cuando no se esperaban más sorpresas, el equipo asesor del candidato demócrata, Joe Biden, movió pieza en el tablero al hacer público (26/10/2020) el plan para Centroamérica el cual, de ganar la Casa Blanca, tendrá como centro la lucha contra la corrupción más inversiones público-privadas en torno a los US$ 4 mil millones entre 2021-2025. Sin opciones, el Gobierno Trump respondió sancionando al día siguiente a dos políticos guatemaltecos -un diputado y una exdiputada (cuya hija es titular en el PARLACEN)- a quienes calificó como “corruptos” y acusó de “socavar el Estado de Derecho en Guatemala”. El 30/10/2020, remataría el Gobierno Trump este giro en El Salvador, por medio de su Honorable Embajador, Ronald Johnson, quien en conferencia de prensa afirmó: “La amistad de EEUU depende del respeto a la democracia…insistimos en el respeto a las diferentes ramas del gobierno y la separación de los poderes, pues son pilares que sostienen la democracia”

Así nos encuentran las elecciones del 3 de noviembre: con un trascendental consenso bipartidista hacia El Salvador. Gane quien gane la Casa Blanca no me queda duda de que en el combate contra los corruptos de ayer y hoy nuestro país tendrá un firme aliado para los próximos años.

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Opinión

Las viejas mañas de los políticos de siempre

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Exclusiva Digital

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Lic. Marvin Portillo
Lic. Marvin Portillo
Lic. José Carlos Parada

Por: Lic. Marvin Portillo y Lic. José Carlos Parada

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Opinión

¿Deberíamos de rescatar a los cafetaleros?

Exclusiva Digital

Publicado

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Por: Andrés Pino. Lic. en Relaciones Internacionales.

Hace unos días, mientras navegaba por el internet, encontré una entrevista realizada recientemente a Juan Francisco de Sola, presidente de la Asociación de Beneficiarios y Exportadores de Café (ABECAFE), respecto al sector caficultor. Según la nota, dicho grupo ha elaborado junto al gobierno un proyecto llamado “Café país”, cuyo fin es revivir el bosque cafetalero, el cual, debido a la fuerte competencia internacional, indica, se encuentra en una situación frágil, o mejor dicho, quebrado.

Conforme a la información expuesta en la nota, así como otra que pude leer respecto al tema consultando distintas fuentes periodísticas, el proyecto está compuesto por cuatro ejes, entre los cuales destacan el financiero y el comercial, no por los beneficios que supuestamente conllevan, sino por su fuerte enfoque mercantilista, el cual de Sola manifiesta ayudaría a reactivar la industria y a generar miles de empleos.

La realidad, por desgracia, es que las medidas de rescate como las que contemplan dichos ejes del proyecto, como por ejemplo, subsidios, tasas de interés preferenciales y leyes para fomentar el consumo local, rara vez producen los resultados deseados. Muchas veces, por no decir siempre, incentivan a los dueños de los negocios a continuar con las mismas malas prácticas que los llevó a la situación actual y, por si eso fuera poco, también mandan una señal perversa al resto de empresarios a hacer lo mismo, abriendo camino a una economía basada en privilegios en donde los exitosos son quienes poseen influencia política, no quienes mejor sirven a los consumidores.

Si de Sola y los miembros de ABECAFE están realmente convencidos de que en sus manos tienen un negocio millonario con la capacidad para generar miles de empleos y de contribuir al desarrollo económico del país, sus únicas opciones para mantenerse a flote es volverse competitivos o buscar capitalistas, ya sean nacionales o extranjeros, dispuestos a invertir en su negocio, quienes, si están de acuerdo con la valoración expuesta en el proyecto, estarán más que dispuestos en arriesgar parte de su fortuna con la esperanza de recibir grandes beneficios en el futuro.

De no poder llevar a cabo dicha solución, la única salida es quebrar. Obviamente no es una alternativa que a muchos miembros les gustará, sobre todo a quienes están esperanzados en un rescate, pero en términos económicos, ayudaría a sanear la industria sacando a los malos empresarios del mercado. Además, es mucho más honesto y responsable que tratar de manipular la economía a su favor o buscar transferir los costos al Estado, el cual, debido al alto nivel de irresponsabilidad fiscal a lo largo de los años, está endeudado al máximo.

En conclusión, el plan “Café país”, como otros anteriores a este, denota un desdén por la libre competencia y el deseo por parte de sus voceros, consciente o no, por evadir las consecuencias de su mala administración y vivir a costa de los demás. Cualquier persona que se considere a favor de la libre empresa tiene la obligación de denunciarlo, pues desde mi punto de vista, es una forma de trampa contra aquellos qué día a día luchan por salir adelante con sus negocios sin esperar nada por parte del Estado, entre quienes podemos nombrar a muchos que recientemente se han visto afectados por las restrictivas políticas económicas tomadas durante la pandemia.

Autor: Andrés Pino – @AndresEPino

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Opinión

«Bienaventurados los pobres de espíritu»

Exclusiva Digital

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Veo fotografías de gente sonriendo en las playas, en un paseo por las montañas, en un restaurante, en un bar, en un estadio, en un cine, en un centro comercial, en una fuente, en un monumento, en una ruina, en un muelle, etc. Y es tan pobre mi imaginación y tan basto el mundo que no alcanzo a enumerar sino los lugares más comunes. Luego pienso: “ellos disfrutan la vida. Ellos son felices”.

Veo fotografías de gente sonriendo en un hospital después de una operación donde pudieron morir, de gente sonriendo en una aldea donde inauguran la introducción de agua potable, de agricultores sonriendo en un campo con las primeras lluvias de mayo, de campesinos sonriendo después de una buena pesca, de padres que encuentran a sus hijos desaparecidos, de vendedores ambulantes en los días festivos, del joven jornalero después de su primer encuentro con una muchacha humilde, etc. Y es tan fecunda mi imaginación que me hace falta espacio para enumerar.

Si tuviera que elegir entre tomarme una fotografía sonriendo en una playa o una saliendo del hospital después de una operación donde pude morir, me quedo con la del hospital; si tuviera que elegir entre la fotografía del bar y la del cántaro donde cae por primera vez el agua potable, me quedo con la última; si tuviera que elegir entre la felicidad que siente quien compra una ansiada prenda en un centro comercial y la felicidad que siente el jornalero después de recibir un beso de la hija del hombre más pobre del barrio, me quedo con la felicidad del joven de las manos broncas. Si tuviera que elegir entre una bella vista en un muelle y la sonrisa de los pescadores mostrando el fruto de su trabajo, me quedo con los pescadores.

La felicidad material no nos distingue del resto de los seres vivos. También el lobo disfruta de buena carne, el águila de una hermosa vista, el pino de un hermoso clima en la montaña y el pez del agua cristalina. Pero eso no hace feliz a nuestra alma, sino a nuestros sentidos. Es por eso que el placer y la satisfacción de las necesidades no son un fin, sino un medio para alcanzar la felicidad. Intente comer un bocado de un manjar delicioso mientras recibe una mala noticia, intente gritar en un estadio mientras un ser querido sufre internado en un hospital, y sabrá qué es lo que realmente lo haría feliz. Centre su vida en el dinero y sus magnificencias y vivirá como el rey Midas, odiando lo que creyó que le haría dichoso.

En un libro de pasta negra con un separador de listón encontré unas palabras que más de alguno sabe: “bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos será el reino de los cielos”. Quien aspire a la gloria ha de entrar descalzo.

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